Mi historia amorosa a través de los años es fácil de relatar, basta con resumirla en una palabra, estrepitosa y contundente. Mi historia es un FRACASO.Mucha gente ha intentado aconsejarme de como se tienen que hacer las cosas. Que si esto está bien, que si lo otro está mal, y así sin cesar.
Pero no ha sido hasta hoy, 16 de Abril del 2009, que verdaderamente me he dado cuenta de que es lo que tengo que hacer.
·Primero: Sin ánimo de herir a nadie, tengo que dejar de escuchar a la gente, no dejarme aconsejar. Pues aunque el hombre más sabio del mundo viniese a ayudarme, en el fondo sus consejos son y serán siempre su experiencia personal acumulada. Y digo yo que si cada persona es un mundo aparte, nadie puede darnos consejos sobre algo tan complicado como el amor, ya que los principios generales del mismo ni siquiera se aplican a todas las personas.
·Segundo: Hay una frase muy repetida que dice que el primer paso para cambiar es reconocer el error. En mi caso, esto se trata del segundo paso, y mi error, no quererme lo suficiente como para afrontar la soledad y vivir plenamente con ella. Desde bien pequeña he convertido a todo hombre cercano a mi en una fantasía. Ellos, da igual la edad, nombre o incluso raza, eran mis marionetas del teatro en el que a mi me gustaba jugar a llenar un vacío interior. Yo los convertía en el sumum de mi vida, daba igual si me gustaban o no, si los amaba o no, lo único que importaba, era la CAZA. Ellos eran, mis presas.
·Tercero: Una vez conseguía tenerlos bajo mi control, sobre mi poder, yo proyectaba sobre ellos todas mis ansias de ser querida, vuelvo a repetir que daba exactamente igual quien fuera el elegido, si yo lo elegía y culminaba la caza, yo esperaba de el un trato especial. Pensaba que ya que le había conseguido cazar, él sería mi príncipe azul, le imaginaba como mi amante por los siglos de los siglos, le imaginaba como mi amor eterno, para que en un suspiro, toda mi fantasía, todo el teatro montado, todas mis ilusiones se rompieran cual vaso de cristal y descubrir la cruda realidad; él no era mi ÉL. Y de vuelta a la caza, una vez más.
Así pues, una vez reconocido el error, lo siguiente es sacar fuerzas y valentía de donde no las hay, para cambiar de una vez por todas.
Es verdad que intento hacer caso de consejos ajenos, cruzando los dedos y deseando que esta vez me quieran. Es verdad que al ver mi sobrecogedora soledad, mi propio ser adopta el papel de cazadora y así, sin importar la presa, intenta suplir el vacío en el estómago, que en mi caso es un vacío en el alma. Y finalmente, es verdad que nunca he amado, tan solo he proyectado sobre unos pocos pobres diablos todas mis ambiciones y todos mis anhelos.
Pero ahora que ya sé con certeza de qué va todo esto, ahora no pienso volver a permitir que mi ser acepte consejos, que mi alma se disfrace de cazadora y que mi corazón proyecte falsas esperanzas, NO, ahora no lo pienso permitir.
Desde ahora,
A partir de ahora,
Está prohibido enamorarse.
He de afrontar mi soledad,
He de admirar mi soledad.
Pues al final de todo sigo siendo tan solo una ninfa.
~Mina~

Siento no contestarte antes, pero el blogspot lo tengo abandonado. Es precioso el texto, absolutamente precioso, y ya sabes, sigue escribiendo, porque ahora y siempre será lo más grande que tengas.
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